Que majo es el monte
Roldán tiró con fuerza de las riendas deteniendo el corcel al borde del precipicio. Los perseguidores, seguros de haber dado caza a su presa, dieron mandobles al aire antes de acercarse al héroe. Éste, para sorpresa de aquellos que le acorralaban, picó espuelas y se lanzó al vacío. El corcel dio un salto tan prodigioso que, en lugar de precipitarse al fondo, consiguió llegar al otro extremo, estampando sus huellas, todavía visibles, sobre la peña San Miguel
jueves, 27 de agosto de 2015
viernes, 14 de agosto de 2015
sábado, 4 de julio de 2015