sábado, 2 de febrero de 2013

Alquezar, Asque, Colungo

Al llegar a Alquezar, el espíritu hierve. Cada vez está mas guapa. La antigua Al-Qasr ha sabido hacerse mayor, sin la presión urbanística a la que estamos acostumbrados. Decididamente ha apostado por el turismo, pero con talento,

Planeé una ruta circular, que saliendo de Alquezar, fuese a Asque, Colungo, y regreso a Alquezar. Esta ruta, nos permite visitar la  Ermita de San Gregorio, Las Balsas de Basacol, el puente de Villacantal (río Vero), también el Puente del Diablo,  (barranco de las gargantas) y el último puente sobre el Vero: Fuen de Baños.

Toda la ruta ha sido recientemente acondicionada por el Camino Natural del Somontano que, aun con las aberraciones a que nos tienen acostumbrados, parece que este está algo mas civilizado, y solo se le puede tachar de "excesivo"

Afortunadamente en Las Balsas de Basacol, tomé una decisión que seguro va a cambiar mis próximas salidas al monte. Ni mas ni menos que ver El Abrigo de Quizans


Este abrigo se encuentra en "un bloque de apartamentos del neolítico". En unas paredes en donde encontré a varios escaladores. Gente agradable y, por supuesto, algo aventada.


Visité el abrigo, y quedé impresionado con su contenido. Todo el día en el monte, da para que la cabeza de muchas vueltas. Hay muchos estudiosos que aportan explicaciones a esas pinturas, pero ¡Que importa!. Solo pensar en el tiempo que ha pasado, y nosotros que creemos que nuestros días, incluso nuestras horas son importantes..........

Bueno, el tiempo (menuda ventisca se lió), me aconsejó regresar a las Balsas de Basacol, y seguir en el primer plan, en vez de continuar hasta el abrigo de Chimiachas que es lo que me pedía el cuerpo. Hay mas días que longaniza.
He subido la ruta a Wikiloc

También hice fotos




Lo que no sabía es que al día siguiente (Domingo 3), tras un pequeño fracaso en la planificación de la ruta que habíamos diseñado con Rosa, apostaríamos por volver a la zona, y esta vez con buen tiempo, visitaríamos el que creo es el más bonito, tanto por la ruta de aproximación, como por el abrigo en si mismo. Me refiero al Abrigo de Chimiachas.


la joya de la corona del arte prehistórico levantino.


En fin, hay que ir. Casi tres horitas desde Alquezar, a paso moderado, haciendo fotos, comiendo almendras (si las llevas claro). Cambios de paisaje. Las impresionantes paredes del Vero, rio que descendimos en otros tiempos y con otras aptitudes físicas. El maravilloso barranco de Chimiasas.
Llegamos al abrigo, y allí ya se desata todo lo que la imaginación es capaz de aventurar. En mi caso es mucho. No me da tiempo a pensar todo lo que quiero pensar, claro, soy chico y tambien tengo que andar.
Me he enganchado. En cuanto pueda iré al centro de interpretación de arte rupestre de Colungo, a coger información. Alguna entrada más de este blog estará determinada por esto.




2 comentarios:

Titou dijo...

Qué chulo todo!!!

Maria Martinez dijo...

eso eso, irnos contando todo lo que vais descubriendo!